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El uso de IA en el marketing: desafíos e innovaciones
La llegada de la inteligencia artificial (IA) ha revolucionado diversos campos, y el marketing no es una excepción.
El éxito en las estrategias de marketing se consigue a partir de la prueba y el error o, al menos, es lo que siempre se dice.
Las estrategias están basadas en estudios de mercado, que se componen de un sinfín de factores que tienen injerencia en la experiencia de compra y percepción de marca, pero, aunque la investigación sea exhaustiva, siempre existe un margen de incertidumbre. La inteligencia digital busca reducir ese margen y mantener las acciones en una optimización constante mediante la valoración de datos verdaderos y en tiempo real, eso la convierte en la aliada perfecta del marketing.
¿En qué consiste la inteligencia digital?
Es un procedimiento que transforma los datos en estrategias de optimización y se compone de cuatro pasos:
Visualizar
Los datos recopilados deben estar representados gráficamente de forma sencilla, predictiva, clara y en tiempo real.
Es necesario contar con un dashboard adecuado a las necesidades y objetivos de la empresa, que permita apreciar e interpretar los datos de un solo vistazo y sin dificultad.
La visualización de los datos en tiempo real es una herramienta muy valiosa para generar respuestas adecuadas en el menor tiempo posible, ya sea de mejoramiento o ante crisis digitales.
Decidir al instante
Contar con datos precisos en tiempo real permite que las personas profesionales del marketing puedan tomar decisiones acertadas de manera inmediata.
Con ello, se evitan o reducen resultados desfavorables y las estrategias buenas se convierten en estrategias exitosas. Por ejemplo, si se lanza una campaña con dos influencers, donde se seleccionaron tipos de público meta distintos, monitorear el dashboard con los resultados en tiempo real permite apreciar cuál estrategia da mejor resultado. De ese modo se pueden tomar decisiones al momento, como cambio de presupuesto, reestructuración del mensaje, o bien, dar mayor alcance y tiempo a la estrategia que ha sido bien recibida. No hay necesidad de esperar los datos finales.
Analizar y planificar
La inteligencia digital permite analizar para predecir y para corregir, no sólo para medir el crecimiento. Para reducir ese margen de incertidumbre sobre el que trabaja el marketing, siempre sujeto a los cambios sociales y digitales, la inteligencia digital ofrece la posibilidad de analizar los datos y traducirlos en información de valor para:
1. Prever errores futuros. Se analizan datos de fallos pasados para conocer en qué circunstancias se dieron y comparar las acciones presentes para predecir errores con días, semanas o meses de anticipación.
2. Crear planes de emergencia. Los datos permiten conocer cómo funcionan los canales, cuáles son sus fortalezas y debilidades, esto permite crear hipótesis sobre fallos posibles, ya sean por circunstancias externas o errores humanos y, si fuera el caso, contar con un plan estratégico de emergencia. Tras la pandemia, sabemos que contar con planes de emergencia ya no es una opción sino un requerimiento.
3. Detectar el origen de los fallos. Una analítica de datos completa permite rastrear el customer journey desde el primer clic hasta el abandono o la compra exitosa, saber de dónde vino y cuál es su comportamiento. Gracias a esto es posible detectar constantes negativas que evidencien dónde está el error. Por ejemplo, conocer en qué canal existe menor número de conversión y en qué paso del journey se realiza el abandono, permite corregir de manera efectiva el error.
4. Conocer a profundidad a los consumidores. La información sobre los gustos y el comportamiento de las y los clientes permite mejorar su experiencia de compra para aumentar la retención.
La llegada de la inteligencia artificial (IA) ha revolucionado diversos campos, y el marketing no es una excepción.