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La era de la hiperconexión: 7 consejos para construir relaciones significativas
La tecnología ha transformado la forma en que nos relacionamos, interactuamos y nos conectamos con otras personas.
La pandemia del COVID-19 transformó radicalmente la forma en que vivimos y trabajamos, y generó nuevos retos para las empresas.
Si bien las dificultades que surgieron a causa de las restricciones sanitarias poco a poco fueron hallando solución gracias a la tecnología, es importante tomar en cuenta que a nivel mundial esto representó un aprendizaje, tanto de los empleadores como de los empleados.
Posteriormente, en 2022 surgió una iniciativa de reforma al artículo 61 de la Ley Federal del Trabajo para reducir la jornada laboral a 6 horas diarias, esto basado en resultados positivos de empresas extranjeras que, además de mejorar la productividad de los empleados, lograron reducir los costos de operación e incrementar sus ventas.
A más de tres años de este evento de impacto mundial, una gran parte de las empresas continúa operando bajo estas nuevas políticas por todos los beneficios que conlleva; sin embargo, esto no nos exime de las dificultades. En esta época pospandémica, podríamos decir que algunos de los problemas que han surgido a raíz de los cambios en la dinámica laboral son:
1. Adaptación al trabajo híbrido o remoto. El cambio en el modelo de trabajo puede ser un reto para los empleados que deben equilibrar las demandas del trabajo con las responsabilidades familiares y personales. Además, la comunicación y la colaboración pueden resultar complicadas en un entorno de trabajo a distancia.
2. Fatiga pospandemia. La pandemia ha causado estrés y ansiedad en muchos trabajadores. La fatiga es un estado de agotamiento emocional y físico que puede afectar la capacidad de una persona para desempeñar sus tareas de manera efectiva.
3. Ciberseguridad. El trabajo remoto ha llevado a un aumento en los riesgos de ciberseguridad. Los empleados que trabajan desde casa pueden estar utilizando dispositivos personales que no están protegidos adecuadamente, y pueden ser más vulnerables a ataques de phishing y malware.
4. Equilibrio entre vida laboral y personal. Con el trabajo remoto, es más fácil para los empleados trabajar largas horas sin un horario claro de finalización de la jornada laboral. Esto puede tener un impacto negativo en su salud y bienestar en general.
5. Gestión de la productividad. Sin una supervisión constante, puede ser difícil medir el rendimiento y asegurarse de que se están cumpliendo los objetivos.
6. Vacaciones dignas. Muchos empleadores consideran que el trabajo en casa implica menos desgaste, por lo que no otorgan a sus trabajadores la posibilidad de descansar y desconectarse del trabajo de manera adecuada.
Las empresas se enfrentan hoy a desafíos sin precedentes para adaptarse a los cambios en los hábitos de trabajo, las expectativas de los empleados y las nuevas disposiciones de salud y seguridad. Para afrontar con éxito esta nueva realidad, es necesario tomar medidas proactivas y adoptar enfoques flexibles y adaptativos. ¿Cómo?
1. Establecer políticas claras de trabajo híbrido. Definir claramente sus políticas, incluyendo la combinación de trabajo remoto y presencial, horarios flexibles y expectativas de comunicación y colaboración. Por supuesto, estas políticas deben entrar dentro de las normativas establecidas por el gobierno para que se respeten los derechos laborales de las personas.
2. Proporcionar apoyo psicológico a los empleados. Ofrecer recursos de apoyo para el manejo del estrés y la ansiedad, como asesoramiento y programas de bienestar mental, fomentará la comunicación abierta y el apoyo mutuo entre los empleados. Además, se deben establecer canales de comunicación efectivos para promover la colaboración entre los empleados, tanto en el trabajo remoto como en el trabajo presencial.
3. Reforzar medidas de ciberseguridad. Contar con medidas de seguridad actualizadas para proteger la información y los sistemas de la empresa, así como proporcionar capacitación continua sobre ciberseguridad a los empleados y promover buenas prácticas de seguridad en el trabajo remoto puede evitar situaciones de robo de datos.
4. Promover el equilibrio entre vida laboral y personal. Es necesario que las empresas fomenten una cultura de trabajo equilibrado, en la que se respeten los horarios de trabajo y se anime a los empleados a tomar tiempo libre cuando sea necesario.
5. Establecer objetivos claros y medibles. Definir objetivos claros y medibles para los empleados y establecer mecanismos de seguimiento y evaluación asegurará el cumplimiento de las metas. Es importante proporcionar herramientas y recursos para la gestión del tiempo y el trabajo eficiente.
6. Proporcionar oportunidades de desarrollo profesional. Hacerlo tanto en modalidad presencial como virtual es una estrategia que beneficia a los trabajadores, pero sobre todo a las empresas. Fomentar el aprendizaje continuo y la adquisición de nuevas habilidades permite contar con personal más capacitado.
7. Mantener una comunicación abierta y transparente. Comunicar a los empleados sobre los cambios y actualizaciones en las políticas y medidas de la empresa en respuesta a la época pospandemia, así como escuchar sus inquietudes y sugerencias, ayudará a buscar soluciones que beneficien a todos.
La situación pospandémica sigue evolucionando, por lo que es importante que las empresas sean flexibles y estén abiertas a los cambios en el entorno laboral para que puedan adaptarse de mejor manera. Tener un enfoque proactivo y receptivo a los cambios, en suma al ajuste de políticas y medidas, se volverá clave para crear un entorno laboral saludable y productivo en esta nueva era.
La tecnología ha transformado la forma en que nos relacionamos, interactuamos y nos conectamos con otras personas.